El viento del poniente. La virgen de los Remedios ¿Mayahuel?

El viento del poniente. La virgen de los Remedios ¿Mayahuel?

Historia y especulaciones sobre el 3er rumbo

Por: Tlacuilo Antonio Cruz

El viento del poniente. La virgen de los Remedios ¿Mayahuel?

Otomcapulco fue la población donde actualmente se asienta el santuario de los Remedios. se traduce como “donde abundan los otomíes”. Al lugar se le ha consignado  una relevancia significativa incluso por la cuestión astronómica como lo afirma Ivan Spracj (2001) y Beatriz Barba de Piña Chán (2002) pues los cerros de los Remedios y contiguos, eran utilizados para mediciones Astronómicas por los mexicas.

Los otomíes se caracterizan por una cultura ligada de manera profunda con el pulque, además en los Remedios  hay un  pulque de calidad que se consigue en locales próximos al santuario como parte de la obligada ruta turística del lugar. Por si todo esto fuera poco según la leyenda, la virgen se apareció escondida tras de un maguey y así es como está representada en imágenes. 

Sobre el lugar de la aparición se encontraba (según las leyendas) un templo de origen prehispánico. Se ha dicho que Toci (Nuestra Abuela), la diosa de la tierra relacionada a Teteo Inan, era regente del templo; esta versión es por la inducción de que el día en que los españoles llegaron derrotados al lugar, en la llamada Noche Triste, se celebraba a la deidad  y eran las fechas de la virgen Santa Ana (abuela de Cristo). Ante el sincretismo religioso se optó por deducir como a Toci (Nuestra Abuela) como la imagen venerada. Ochpaniztli, veintena dedicada a Toci-Teteo Inan, se realizaba alrededor de la fecha en que se realiza actualmente la fiesta, Agosto 21 a 11 de septiembre según Sahagún.

También se menciona a Chalchiuhtlicue o a Mayahuel. Estas dos deidades son relacionadas y sus cultos y como suele suceder en análisis se confunden y acaso se mezclan.  Oswaldo Gonçalvez de Lima (1978) habla de una sustitución de una imagen por otra. Así pues si quien se veneraba era Chalchiuhtlicue no altera significativamente el hecho de relacionarla con Mayahuel. Otro dato que consigna a Mayahuel como la deidad venerada allí es planteado por  Francisco Javier Mayén Anguiano quien siguiendo la pista del nombre del indio al cual se apareció la virgen dice:

Resulta curioso entonces que la Virgen de los Remedios, al retomar los atributos y dando resignificación al centro de adoración de Mayahuel, sea encontrada por un «Ce Cuauhtli», que se relaciona con el día del calendario ritual dedicado a esta Mayahuel»  (pag. 111  Francisco Javier Mayén Anguiano)

Agustín Martínez, jefe de la mesa de Santa María del Monte en Toluca de origen ñahto ñahñu (Ñahto otomí)  en una anécdota que gusta relatar comenta como muestra de su visión que una vez un obispo explicaba a su pueblo reunido, el significado de el por qué de la Santísima Trinidad. Concluido su sermón y esperando que hubieren entendido bien el misterio de Dios único en tres personas, pidió que le respondieran si habían entendido y estos se mantenían callados, entonces insistió medio desesperado. Uno de los viejos dijo que “si entendimos, la trinidad es como el maguey: el maguey es dios padre, el brote o quiote es Dios Hijo y la Flor hasta arriba es el Espíritu Santo”. El obispo aceptó entre decepcionado y conforme. Me comentaba que según su pueblo devocionario de la virgen de los Remedios, el por qué la virgen, en palabras de los viejos, se apareció en un maguey, y decían que por que  ella decidió esconderse bajo las pecas verdes del maguey: “por que son los rayos del sol, rayos verdes que son estas pencas el néctar de la vida”.     

 En la lamina 1 del Códice Fajervary Mayer, en el que aparece dibujado “el Universo” estructurado en una cruz de los rumbos, el Poniente está representado  con la regencia de dos diosas. Estas deidades femeninas, al parecer son Chalchiuhtlicue y Tlazolteotl. los árboles que al parecer son mitológicos, en el caso del árbol del poniente tiene en el tallo unas espinas semejantes a las espinas del maguey.

                                                               La Virgen de los Remedios.

Sería bueno recalcar que en el mundo prehispánico y casi en general en todas las culturas antiguas la divinidad era equilibrada en el aspecto masculino-femenino, así pues Ometeotl es una expresión que refiere a la fuerza creadora como doble. La visión  cristiana en cambio, rigurosamente patriarcal, ve a la virgen casi como solo un vehículo para engendrar  la manifestación divina. Para las culturas mesoamericanas  la divinidad es femenino-masculina para poder germinar  vida y la mujer tiene el poder divino de engendrar. Así que las vírgenes en México y en especial la de Guadalupe son  equidistantes en su poder con respecto al aspecto masculino de Cristo. Incluso son  más veneradas.  Este punto lo abordaremos con mayor detalle en el número 2 de Rostro y Corazones que dedicaremos a la Virgen de Guadalupe.

El soldado español Juan Rodríguez de Villafuerte, durante toda su épica aventura con Cortés trajo consigo la pequeña virgen de los Remedios venerada en Extremadura España, la cual incluso fue puesta en el altar mexica del Templo Mayor por Cortés durante su estancia en la capital tenochca, hasta que son expulsados en la llamada Noche Triste. El soldado  Villafuerte (asegún) cargó con ella durante la huida. En Popotla sobre la actual calzada México-Tacuba se encuentran los restos de  un árbol al cual se le considera como el árbol donde lloró Hernán Cortés después de su derrota, sin embargo, esta población está tan cercana a Tlacopan (Tacuba) aliada Tenochca, que se antoja menos que irreal que se hayan parado allí para llorar sus desavenencias y curar su jodidez . Bernal Díaz del Castillo, lo relata:   

“Y diré cómo estando en Tacuba se avían ajuntado muchos guerreros mexicanos de todos aquellos pueblos y nos mataron allí tres soldados; acordamos lo más presto que pudiésemos salir de aquel pueblo (… ) hasta que llegávamos a unos caseríos que en un cerro estavan , y allí junto en su cu, su adoratorio como fortaleza, adonde reparamos.(…) en aquel cu e fortalezanos alvergamos, y se curaron los heridos, (…) y en aquel cu después de ganada la gran ciudad de México, hezimos una iglesia que se dize Nuestra Señora de los Remedios” (pag. 355)

Como que estaba canijo para quedarse allí a llorar mientras estaban en riesgos sus vidas. Donde se puso a derramar sus efluvios lacrimosos si así hubiese hecho, fue en el pueblo citado por Bernal y que por lo demás Otomí, quienes albergaban resentimientos contra los mexicas y que les caía bien recibir a los españoles. Se dice que allí el soldado español escondió o guardó a su virgen de los Remedios y según la leyenda, fue hasta 1540 diez y nueve años después que se apareció a un indio.

La leyenda y los detalles más antiguos fueron recopilados por Fray. Luis de Cisneros, a principios del siglo XVII escribió “Historia del principio y origen, progresos y venidas a Mexico, y milagros de la santa Imagen de nuestra Señora de los remedios, Extramuros de la ciudad” impresa en 1621. En buena medida basado en este estudio, en un relato largo y lleno de detalles en el libro Lo Máximo en Mínimo… Escrito por Ignacio Carrillo en 1798 habla de la manera en que la virgen se apareció al Indio Ce Cuauhtli (páginas 40-54)

Para el imaginario y la perturbación del ecocidio nos describe el lugar:

“Más de dos leguas distante de la imperial México, a la parte del poniente, se halla un collado á las faldas de unas elevadas montañas nombrado Totoltepec, que en el idioma náhuatl o mexicano, quiere decir Cerro de los paxaros, por los muchos que en aquel sitio había  con otra variedad de caza de lo montuoso, y breñales que lo hacían impertransible los muchos árboles, arbustos y matorrales, que en su terruño vegetaban  (…) A la caída de ella, por parte que dá vista al Poniente, y a la distancia de dos tiros de piedra de donde está ubicada la iglesia de Nrá. Señora de los Remedios, se halla el Pueblo de San Juan, que sin duda es alguno de aquellos dos, de cuyos moradores fueron obsequiados nuestros Españoles cuando arribaron a Otomcapulco, derrotados, heridos, fatigados y faltos de alimento, como dexamos dicho: En este Pueblezuelo vivía un Indio llamado    Ce Cuauhtli en su gentilidad, cuyo nombre felicisímamente mudó, quando fué reengendrado a la gracia con las aguas del Bautismo, en el de Juan, y por sobrenombre Tobar; bien que para algunos conservó el apellido antiguo, pues le nombraban Don Juan de Aguila”.

Este Juan Águila era según nos relata un afanoso y convencido converso quien trabajaba  en la construcción de una iglesia en el Pueblo de Tacuba y al pasar por el cerro de Totoltepec se le aparecía muy frecuente la virgen. Muy “afable”  y le decía  “búscame en este lugar” Por supuesto que los religiosos no le creyeron.

“Dicxeronle igualmente ¿qué quien era él para tal favor, y que la Santísima Virgen hiciera con él la fineza de aparecérsele?” 

Un día en la construcción se le cayó un pilar que lo dejo moribundo. Allí le pusieron los santos oleos y lo llevaron a su casa y esperaron su muerte inminente.  Esa noche se le apareció la Virgen y le pidió que se ciñera una cinta que le dio como pretina y milagrosamente se curó. Pasó un tiempo hasta que un día en que andaba de caza cercas de “cu” como llamaban a los templos indígenas, miró a la virgen de nuevo. Esta parte del relato es sumamente poética y  un tanto confusa:

“Dirigió sus pasos á aquel Cue de Otomcapulco que se hallaba en lo alto, ya yermo desamparado y lleno de zarzales y espinos, á que halláse el Ave llena de Gracia: Ave Real Aguila Generos en quien con superioridad concurren todas las qualidades ilustres nde la Reyna de las Aves. Aguila que miró con vista mas aguda el firmemente desde la tierra el Sol Divino sin cegar. (1) Aguila que puso en el lugar más seguro y sublime el nido de sus pensamientos. (2) La insignia de los Estandartes de Roma (3) como lo es de esta Imperial Ciudad y Nueva Roma Católica. (4) Y por todas las razones  Reyna de las Aves. Halló la Filomena, principio de la primavera de nuestra salud.(5) A l Cisne, feliz pronóstico en los Mares de nuestra vida. (6) Al  Pelicano, como pródiga de nuestra sangre para con los hijos. (8) A la Tórtola como exemplo de la sinceridad. (9) A la Paloma como amante, mansa, inocente y hermosa, que llama el espíritu santo Columba Mea, Formosa. A la única Ave Fénix en las perfecciones. (10) Y halló ¿pero qué mas había de hallar, si hayo todas las aves en la Ave llena de gracia María Virgen y Madre de Dios en su Prodigiosa Imagen de los Remedios”.   

Continua:

“Fue el caso, que habiendo subido al Cue de Otomcapulco, arruinado por haber pasado diez y nueve años de la Conquista de esta Capital, vió la Santa Imagen  baxo un Maguey, planta (según el docto P. Francisco de Florencia) más conocida en esta tierra de lo que debía conocerse”.

Podemos concluir que la aparición  aconteció en 1540,  Nueve años después de la aparición de la Guadalupana, Aunque en Manifestaciones religiosas en el mundo colonial americano, Escrito por Clara García Ayluardo, Manuel Ramos Medina en la pag. 320 nos dice:

Los anales de Tlatelolco confirman esta antigüedad y preeminencia histórica de María de los Remedios sobre la Guadalupana. En efecto, la ´aparición´ de la Virgen de Totoltepec es mencionada dos veces -nota bene- en 1528 (en los volúmenes núm. 12, p.297 y núm. 13, p. 635). En el primero, se menciona, así mismo, «la aparición» de la Virgen de Guadalupe en 1531 (p.298), mientras en el segundo se halla consignada en 1530(p.645). En el volumen 13 , se recurre al mismo término para referirse al acontecimiento: «nican ipan monextitzino cihuapilli Totoltepec/ 1530, (…) in huel imac monextitzino in to tlanonanzin de Guadalupe». (Clara García Ayluardo, Manuel Ramos Medina 1997)

Abonado al debate que se ha dado sobre todo en los anti-aparicionistas, que con ello demuestran que al no haber funcionado el culto de la Virgen de los Remedios inventaron la aparición de la virgen de Guadalupe.

Ce Cuiauhtli esconde por un par de años a la “Cocotzin o Señora Niña”, en su casa pero la virgen se fugaba y cuando la buscaba estaba de nuevo en la cima del templo prehispánico. Un buen día se fue a la ciudad de México y con el maestre-escuelas (sabrá dios que es eso) D. Alvaro de Tremiño quien dio crédito y mandó construir una Ermita cercas de su casa. Pero aun ella no estaba conforme, volvió a enfermar Juan Ce cuahtli y apenado por saber la causa de su mal y para no molestar a la virgen, fue llevado  a ver la  Guadalupana, quien lo regaña aleccionándolo a que haga lo que debe hacer y ante el regaño le restituye su salud en ese mismo momento y regresa por su propio pie a Totoltepec. Allí congrega al pueblo a quienes piden que se construya por fin un santuario para ella en el templo prehispánico. La construcción fue en 1550 (Francisco de Florencia pag. 65, 2008)

Durante el primer tiempo a la aparición de virgen la comunidad Otomí la apropió para su culto con el fervor característico de los indios. Y en 1574 la jerarquía novohispana la retoma al construir un nuevo templo. Así la virgen fue requerida infinidad de ocasiones para ofrecer sus beneficios y milagros contra diversas catástrofes como epidemias, falta de agua, hambre, etc. Durante el tiempo siguiente la virgen fue  promocionada por la jerarquía novohispana de la ciudad de México pues rememoraba las hazañas de sus antepasados,  los conquistadores. La imagen no tuvo en éxito deseado entre la población indígena, no al menos fuera de la influencia de la comunidad y la etnia Otomí. En cambio poco a poco la virgen de Guadalupe fue tomando lugar entre  indios y mestizos. Llegando al punto de la confrontación en la guerra de independencia entre la que el ejercito realista español, así como el ejercito Insurgente revoleaba a la Guadalupana. Al triunfo de la Independencia y la salida de los españoles del poder,  el culto a los Remedios volvió a recaer y solo manteniéndose vivo y fuerte entre la comunidad regional otomí, como hasta la fecha. En 1940 a los 400 años de su aparición fue restaurado el santuario y la imagen que es como la conocemos en la actualidad.

Los cultos e imágenes siempre han sido un referente más allá del fervor y “manipulación” son representaciones filosóficas de la naturaleza y reúnen como el caso de la virgen de los Remedios, elementos de culturas importantes del  Mediterráneo, Medio Oriente  y por el maguey la mexicana.

“La virgen María en su advocación de los Remedios reúne los símbolos de los seres femeninos más poderosos. Está vestida de sol, es decir, la rodea el poder masculino con su luz; tiene a sus pies, la peana, la luna en cuarto creciente, representación de lo femenino siempre cercana a al sol, en constante movimiento y cambio de apariencia; las doce estrellas como corona o muchas insertas en su vestuario; además de rosas y perlas atributo heredado de Venus”. (pag 86 Francisco de Florencia, 2008)

La fiesta se conmemoraba, al principio, el domingo siguiente después de la Asunción, se cambió a los pocos años, al primero de septiembre como se continúa actualmente. Entre los danzantes “concheros” se le celebra el primer y segundo domingo de septiembre, Aunque si el día primero cae en lunes se llega a pasar al domingo 31 de agosto. Además acuden una buena cantidad de gente cercana al templo y de las comunidades otomíes de la zona y valle de Toluca siendo frecuente la llegada de danzas como la de las Pastoras.

Durante muchos años en el pasado celebró el único grupo que celebraba velación fue el de la mesa central de Santiago del jefe Manuel Luna,  bajo los arcos del costado del santuario. El grupo Ollin Ayacaxtli desde principios de los 90`s del siglo pasado sale en peregrinación desde el Zócalo de la ciudad y la noche previa a la celebración, realizan velación.

No sabemos en que momento comenzaron los “concheros” a ir a danzarle. Seguramente a la llegada de los grupos al valle de México y de Toluca, a finales del siglo XIX y principios del XX. Según algunos relatos al menos en la época de la guerra cristera ya iban los danzantes pues es uno de los lugares que mencionan en donde eran hostigados.

El primer domingo es cuando acuden la mayoría de los grupos colmando el atrio principal y aun los accesos y estacionamientos se llenan de danzantes sobre todo de las nuevas agrupaciones entre las que se cuentan algunos de los grupos culturales (o de mexicanidad).

Desde su santuario se divisa perfectamente el valle de México. Mientras se danza se ve el cielo cercano nublarse y al atardecer casi invariablemente nos regala una empapada y las carreras para salir huyendo antes de mojarse más o para alcanzar un buen lugar para tomarse un curado como homenaje (no tan virtuoso, ni tan consiente) a la fuerza femenina y amorosa del maguey. 

José Antonio Cruz (Tlacuilo)

Publicado en la revista Rostro y corazones 

número 1 septiembre de 2011

Bibliografía:

Beatriz Barba de Piña Chán, Las Representaciones de los Astros.  Instituto Nacional de Antropología e Historia (Mexico). Seminario Permanente de Iconografía mexicana: Plaza y Valdes, 2002 –

Ivan Sprajc: Orientaciones astronómicas en la arquitectura prehispánica del centro de México. Instituto Nacional de Antropología e Historia, 2001

FR., Bernardino de Sahagún, Historia general de las cosas de Nueva España, novena edición, Editorial Porrúa, México, 1997.

Miranda Godínez: Dos cultos fundantes: Los Remedios y Guadalupe Colección Ensayos, Colegio de Michoacán México

El Colegio de Michoacán A.C., 2001

Oswaldo Golçalvez de Lima: El maguey y el pulque en los códices mexicanos Fondo de Cultura Económica, 1978

Bernal Díaz del Castillo: Historia verdadera de la conquista de la Nueva España: Manuscrito «Guatemala»  UNAM 2005

Ignacio Carrillo y Pérez: Lo máximo en lo mínimo: La portentosa imágen de Nuestra Señora de los Remedios, conquistadora y patrona de la imperial ciudad de México, en donde escribía esta historia Don Ignacio Carrillo y Pérez, hijo de esta ciudad empleado en su Real Casa de Moneda año de 1798. … escrito en 1808 Universidad de Hardvart 2008

Fransisco de Florencia: La milagrosa invención de un tesoro escondido en un campo que halló un venturoso cacique, y escondió en su casa para gozarlo a sus solas : patente ya en el  Santuario de Los Remedios en su admirable imagen de Ntra. Señora : señalada en milagros, invocada por patrona de las lluvias y temporales … Universidad Iberoamericana, 2008.

Francisco Javier Mayen Anguiano:  Otoncalpulco y Totoltepec, Naucalpan: Un ejemplo de arqueología histórica.  Instituto Mexiquense de Cultura 2006

Clara García Ayluardo, Manuel Ramos Medina: Manifestaciones religiosas en el mundo colonial americano. Universidad Iberoamericana, 1997

Gabriel N. Mohedano: LA DANZA DE LOS CONCHEROS EN QUERÉTARO En Revistó Universidad, núms. 23-24, Querétaro, Universidad Autónoma de Querétaro, agosto-noviembre, 1984

Jose Antonio Cruz Rodriguez La Mision del Espinal Ed. Ceacatl Mexico 2004.

Revista Mitotes número 4 editada por Ollin Ayacaxtli 1993

Tomado del libro la milagrosa imagen de un tesoro escondido pag. 64

El santuario de los Remedios en el siglo XIX. imágen tomadas del libro la milagrosa aparición de un tesoro escondido... página 59

El santuario de los Remedios en el siglo XIX. imágen tomadas del libro la milagrosa aparición de un tesoro escondido… página 59

El santuario de los Remedios en el siglo XIX. imágen tomadas del libro la milagrosa aparición de un tesoro escondido... página  69

El santuario de los Remedios en el siglo XIX. imágen tomadas del libro la milagrosa aparición de un tesoro escondido… página 69

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